Icono de Áurea, arte y belleza al servicio de la liturgia

Domingo

Áurea

Detrás de cada obra de arte hay una historia, una intención y una forma de expresar la fe. Miramos más allá de lo evidente para descubrir todo lo que se esconde detrás del patrimonio litúrgico.

Recorremos cíclicamente distintas disciplinas: pintura, escultura, arquitectura, literatura, música y artes escénicas.

Áurea

¿Hasta cuándo sin una arruga que enturbie el rostro? ¿Hasta qué momento en que vetas plateadas aparezcan entre los cabellos? ¿Hasta qué instante en que se caiga la mirada, se derrumbe el cuerpo, las manos yazcan inertes?
Una angustia que empuja un deseo. Deseo que le lleva al joven Gray a agarrarse al único clavo ardiendo que tiene, aunque sin apenas conciencia: vendería mi alma…
Se percata entonces de lo que ha sucedido realmente, y decide amortajar (sí, amortajar) su bello retrato para ocultar la verdad a ojos ajenos a los suyos.
No obstante, lo que parecía una ingenuidad, casi un juego donde la belleza y la eterna juventud prima sobre cualquier otro bien, empieza a desencadenar una serie de hechos terribles. Encuentra el amor, pero… Encuentra una amistad distinta a su ya-no-querido-pintor, pero…
Mentira, seducción, afán de conocimiento (más bien, deseo consumista del saber), le van conduciendo a cometer delitos, directa o indirectamente.¿Cómo acabará una mentira así? ¿A dónde conduce la sed irracional de belleza? ¿Qué se supone que es la belleza? ¿Qué queda tras la frialdad de haber cometido crímenes por un bien personal y el olvido del de otros?

 

Áurea

Detrás de cada obra de arte hay una historia, una intención y una forma de expresar la fe. Miramos más allá de lo evidente para descubrir todo lo que se esconde detrás del patrimonio litúrgico.

Recorremos cíclicamente distintas disciplinas: pintura, escultura, arquitectura, literatura, música y artes escénicas.